El Mundo 12 de Agosto: Carromero, La respuesta

angel

Ver la edición de hoy 12 de agosto de el diario español El Mundo entrevista con Angel Carromero

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Señor Gimbernat,

Leo con asombro su Tribuna del pasado viernes. Reconozco su amplia trayectoria académica y por lo tanto me sorprende aún más que usted hable de Cuba como si de un país democrático se tratara, que asuma que fui sometido a un juicio justo con todas las garantías procesales, que se suscribió un convenio entre dos países con estado de derecho y que se trató de un simple accidente de tráfico. Nada más lejos de la realidad.

Cuba es una dictadura comunista en la que no existe Estado de Derecho. Entre otras muchas tropelías, el poder judicial depende del Consejo de Estado presidido por el hermano Castro de turno. Por lo tanto, no hay imparcialidad judicial sino que sus sentencias se supeditan a las directrices del Dictador.

El juicio al que fui sometido fue una farsa. Fui retenido, incomunicado, obligado a grabar un video propio de secuestrados de Al Qaeda. De hecho, no tuve acceso a un abogado hasta 20 días después de ser injustamente encarcelado.

En cuanto a los encuentros que tuve con el Cónsul General de España he de decir que nunca fueron a solas. Siempre estaba presente un Teniente-Coronel de la Seguridad del Estado que supervisaba lo que decíamos. Lógicamente, ni el Cónsul ni yo teníamos libertad y nos limitábamos a tener conversaciones triviales que no molestaran a nuestro oyente. Lo mismo pasaba en las pocas comunicaciones que me permitieron tener con mi madre y un amigo. El teléfono estaba pinchado y no sólo tenía al mismo Teniente-Coronel vigilando lo que hablaba, sino que también era grabado con una cámara mientras estaba al teléfono.

Siendo usted Catedrático de Derecho Penal sabrá que en cualquier país democrático la defensa tiene acceso a las pruebas, puede proponer testigos y presentar peritos que emitan dictámenes independientes, además de poder contratar un abogado que no dependa de ningún organismo estatal. Por desgracia, como le digo, Cuba no es una democracia. Allí todos los abogados pertenecen al Bufete Colectivo de la Revolución y no tienen acceso a una copia de los expedientes de acusación, de hecho, los tienen que trascribir a mano. Además, no existe la posibilidad de proponer peritos diferentes a los militares que designan ellos. Y sobre todo, no tiene acceso a las pruebas por las que se acusa.

Cuando el Estado Cubano te señala, ya sabes que estás condenado. Por ello no tiene lógica recurrir ninguna sentencia. Ellos son juez y parte. No hay posibilidad alguna de contradicción.

Respecto al traslado a España, el Gobierno y yo mismo aceptamos la condena cubana como única forma de volver a mi país. Pero el Gobierno previó que al llegar a España pudiera hacerse Justicia. Firmó un memorándum complementario al Convenio de Traslado. En él recogió en su punto Tercero apartado c “que la Parte Española asume el compromiso de comunicar a la Parte cubana la concesión de indulto”. Es decir, el Gobierno se reservó la posibilidad de concederme dicho beneficio, solicitado ya por la familia de Oswaldo Payá, con la única condición de comunicarlo. Por ello, no corre riesgo ni la palabra dada por España ni ningún otro compromiso puesto que se contempló desde el principio esta posibilidad.

Por último, recordarle que en las dictaduras los asesinatos de estado son una práctica común. La familia de Oswaldo lo sabe. ¿Mienten ellos al defender mi inocencia?

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