LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES. Por Julio A. Hernández

3001_74646856865_7544853_nAsí  con esas pocas palabras leía el último testimonio público que nos dejara Oswaldo José Payá Sardiñas en la despedida al Papa Benedicto XVI que se celebró en  la llamada Plaza de la revolución de La Habana al término de su peregrinación a Cuba por los 400 años del hallazgo de la Virgen de la Caridad en la bahía de Nipe.

Quien nos tenia acostumbrados a sus largos mensajes, quien había redactado los mas profundos y completos documentos sobre como transitar hacia la libertad y los derechos, así de sencillo, cerraba la última llamada a su pueblo públicamente, en medio de graves tensiones y sin provocar una sola confrontación con la realidad  que había sido su lucha por un cambio pacifico mediante  la legalidad.

No hubo un ápice de desorden público, rodeado de toda su familia a la que había comprometido de por vida, y con la cita del apóstol del amor verdadero, Juan, en una inmensa pancarta que ha recorrido en imagen el mundo entero, gravó en nuestras mentes la ruta de un pueblo para conseguir la autentica libertad…por eso su movimiento se llama Liberación.

Y cual es la metodología a seguir en esas simples palabras? Yo no sé…digo si la sé, después de haber compartido por varios lustros su amistad y sabiduría hasta el punto que me ayudara a salir de un estado de rebeldía violenta de lucha, hacia una ruta de acción efectiva pacífica que han recorrido los grandes pensadores, para solucionar los conflictos que creamos los seres humanos.

No pretendo ni confrontar posiciones de pensamiento , y mucho menos criticar el sentido heroico de los actos de muchos patriotas de esta gesta que han ofrendado su existencia y hasta su vida, en dar un servicio honesto a nuestra patria.

Solo quisiera compartir unas reflexiones después de este portazo que nos han dado en las narices del alma las fuerzas del mal con su muerte, irremediablemente me despierto todas las madrugadas, tratando de conseguir la paz interior después de ese encontronazo…

La reacción de nuestros hermanos de lucha en reconocer la grandeza de su obra, no es nada que nos debe interpelar con asombro sino por la realidad  de su honestidad que ha caracterizado todas estas décadas junto a un pueblo, que aun habiendo perdido sus esperanzas, ha continuado con estoicismo en reclamo de sus derechos y libertades. Pero, como debemos analizar los errores cometidos en este desenfreno de emociones contrarias?

La respuesta está en las sencillas palabras que nuestro hermano Oswaldo portó como estandarte en la plaza pública contra toda esperanza: “La Verdad los Hará Libres “.

Que es La Verdad? Pregunta histórica milenaria que ha acompañado a nuestra humanidad cristiana desde sus orígenes evangélicos. Que es lo que significa entonces ser libres? En que consiste la verdadera libertad?

La libertad verdadera consiste en entender la justicia de Dios. Quiere esto decir, tener confianza que un poder superior es el que rige los destinos y es solo lo que nos lleva a la Verdad. “Nada te turbe, nada te espante, solo Dios basta. Dijo Santa Teresa.

Oswaldo en su discurso de acptación del Premio Sajkarov 2002 , dijo y cito… “No quiero imponer mi verdad ni que me impongas la tuya; vamos juntos a buscar la verdad. Esa es la liberación que estamos proclamando “…Todos defendemos nuestra verdad, pero el gran problema de la humanidad es que hay muchos que quieren imponer su verdad…de ahí nacen las ideologías, los salvadores de los pueblos, los dictadores y los tiranos…y también nacen los que se creen con la verdad absoluta y que solo lo que ellos dicen y hacen conducirán a las personas y a los pueblos a su destino de paraíso, eso son los intolerantes.

En esta nota quiero considerar tres tópicos que surgen de esta idea sobre la verdad, en primer lugar, lo que significa ser libre, en segundo lugar nuestra actitud hacia la verdad y en tercer lugar lo que realmente significa ser  promotor de la verdad.

Para poder entender hay que ser libre del Temor. El miedo paraliza. El miedo embota los sentidos y desfigura la acción acomodándola a la justificación.Los profetas no temían a los poderosos, ni a las multitudes que los querían matar.Los profetas en sus pueblos proclamaban sus ideales, las mas altas virtudes en el orden que  concibió su Creador no en el estilo que les imponían o para alagar a los poderosos en la tierra.

Hoy nos lamentamos de una sociedad que nosotros mismos hemos permitido que se nos imponga. Y vemos como los medios públicos difunden, reparten y promueven aquellos valores fabricados por la mente del hombre y nos lo venden como derechos de la autentica libertad. Existen algunas personas, aun lideres, igual de ciegas que aceptan todo lo que leen u oyen mientras provenga de una fuente aceptable y les agrade o se acomode a sus fines. Esta actitud no es mejor y tampoco se diferencia en mucho de la anterior.Ambas actitudes provienen de seguir al hombre y no a Dios.

Pero veamos cual es nuestra actitud hacia la verdad y no hacia “nuestra” verdad. La autentica Verdad la ocultamos para dar paso a nuestra verdad y en nuestro temor fabricamos la nuestra y utilizamos lo que llamamos medias-verdades.

Los cubanos estamos en un proceso de recuperación de identidad nacional partiendo de medias-verdades que al convertirse en intolerancia derivo en mentira para subsistir como poder. En nuestro afán de conseguir soluciones justificamos la ruta que más se acomoda a los grandes defectos que hemos padecido y sin duda en este último proceso histórico que atravesamos buscamos soluciones mediante la simulación la gra herramienta que encubre la mentira. Desde el más humilde de los ciudadanos hasta la más alta jerarquía de nuestra Iglesia simulamos lo que no creemos para conseguir lo que se ha dado por llamar la solución a nuestros problemas sociales con  soberanía  y la reconciliación de nuestro pueblo.

La simulación es otra causa del temor a ser rechazado por una sociedad construida en fundamentos puramente materiales y profanos. La simulación también prepara el espacio para el protagonismo a ultranza. Para justificarnos, promovemos vías alternas que sabemos no son solución eficaz para conseguir nuestra autentica verdad. Apoyamos y queremos prolongar un sistema que su fundamento es la mentira muy bien orquestada desde la propaganda ideológica. Con esa actitud nos hacemos cómplices.

En nuestras conferencias comentábamos sobrebebe defecto: La simulación y la utilización de medias verdades. Nunca se me olvidará las innumerables veces que Oswaldo me repetía en nuestras conversaciones: “yo no sé quien esta en mas desventaja, si yo aquí que sé quien es mi enemigo y lo que espero de él o tu allá rodeados de los que se dicen amigos  y luego en sus obras demuestran lo contrario”, aunque él conocía sus riesgos, ni él ni a mi nos paso por la mente que el sistema se atreviera a silenciar para siempre su voz y sucedió lo que verdaderamente es el método criminal de los que dirigen. Si queremos promover la autentica verdad, los cubanos tenemos que dejar de  “movernos el piso”… desterrar la simulación de nuestro diccionario.

Hoy nuestro pueblo y nuestros líderes tenemos un reto ante la historia: O promovemos una ruta de cambios con auténticos valores y virtudes de pueblo o estaremos condenados  a dejarles a nuestras nuevas generaciones el camino de desarraigo y desasosiego que vemos hoy en muchas de nuestras sociedades y es triste, muy triste que después de haber iniciado el camino que nos trazaron nuestros padres de la patria, camino de virtudes, de amor y tradiciones hoy tomemos la ruta que nos lleva a la postergación o destrucción de nuestra identidad. Esa ruta de liberación que nos trazara el P. Félix Varela, y que continuara José Martí con su revolución del Amor.

Cuando era pequeño crecí al lado de la mandolina de mi padre oyendo una cancioncita que sonaba  así…”Martí, no debió de morir…Hay de morir…si fuera el maestro del día…otro gallo cantaría….la patria se salvaría…y Cuba seria Feliz… “Martí fue al martirio, quizá inducido por los mismos cubanos…Todos se refieren a él, pero pocos piensan como él “con Todos y para el bien de Todos “… ¡Murió de cara al Sol!…otra forma de la verdad.

Solo aspiro, dos semanas después  de la desaparición de Oswaldo entre nosotros, que vea llegar el día en que hinque mis rodillas en el terraplén de la ignominia donde se terminó con la vida de mi hermano, que ya hoy goza de la auténtica y absoluta Verdad que es la real y única  que existe y todos quisiéramos construir en nuestro azolado terruño.

Oswaldo nos legó la ruta, el camino del pueblo. Será muy difícil, como dice Yoani  avanzar sin él, pero nos dejó una herencia valiosa escrita con pasos de legalidad para que jamás ningún bribón se vuelva a erigir  en comandante en jefe, y con la mentira abuse de los pobres de su pueblo, divida las familias y siembre el terror de las viudas y las madres. Por encima de mi pena siento el orgullo de haber compartido con un líder humilde, honesto, otro rostro que trató de ensuciar la tiranía aun entre sus compatriotas que querían ser libres. Me dejó de herencia una gran lección de humildad y honestidad que me acompañará todo el resto de mi vida.

Ya me desahogue, ahora a seguir la ruta adelante…es largo el camino, pero Cuba será libre y los cubanos viviremos en Paz y reconciliados. Oswaldo vive entre nosotros.

ASI SEA SEÑOR DE LA HISTORIA!!!…

Escribir comentario.




*
To prove you're a person (not a spam script), type the security word shown in the picture. Click on the picture to hear an audio file of the word.
Click to hear an audio file of the anti-spam word


*
To prove you're a person (not a spam script), type the security word shown in the picture. Click on the picture to hear an audio file of the word.
Click to hear an audio file of the anti-spam word

Buscar

Archivo

Temas